Al firmar este pacto, reafirmo que mi hijo/a no necesita crecer frente a una pantalla, sino acompañado, protegido y guiado.
Reconozco que la infancia es una etapa única e irrepetible, y que el acceso temprano y sin límites a smartphones y redes sociales puede afectar su desarrollo emocional, cognitivo y social. Como madre/padre, asumo mi rol con responsabilidad y valentía, aun cuando ello implique ir contra la presión social o las tendencias actuales.
Por eso, declaro que mi hijo/a es más importante que cualquier pantalla.
Retrasar el acceso a smartphones y redes sociales, respetando las etapas de desarrollo infantil.
Proteger su salud emocional y mental, evitando la exposición temprana a contenidos y algoritmos diseñados para la adicción.
Acompañar activamente su vida digital, priorizando el diálogo, la presencia y el ejemplo en casa.
Sumarme a una comunidad de familias, que decide educar con límites, amor y responsabilidad
Al firmar este pacto declaro respaldo social a toda iniciativa gubernamental, legislativa o pública, que pueda presentar Freechildhood Ecuador orientas a su fin principal, que es el cuidado de la infancia frente a la teconología, sin que implique una responsabilidad política o legislativa de mi parte.
Nunca antes una generación había estado tan expuesta, tan temprano.
Hoy, madres y padres podemos elegir algo distinto.

os cerebros infantiles no están preparados para algoritmos diseñados para captar atención, generar dependencia y normalizar contenidos que no corresponden a su edad.

Cuando las familias actúan juntas, se reduce la presión social, se fortalecen los límites y se crea un entorno más sano para todos los niños.

Cada firma suma a un movimiento nacional que impulsa acuerdos familiares, colegios libres de smartphones y políticas públicas de protección digital infantil.